En el blog siempre te mostramos los lugares más interesantes para conocer en Roma, por eso hoy hemos hecho una selección de tres sitios interesantes que no puedes dejar de conocer: los miradores más famosos de Roma.
El jardín de los Naranjos se encuentra en el famoso monte Aventino, perteneciente a una de las siete colinas de la capital italiana. Allí podrás disfrutar de uno de los miradores más impresionantes de Roma, ubicado en el oeste de los jardines. En lo que a ellos se refiere, te cuento que los mismos poseen cientos de árboles de naranjos, así como también más de 500 árboles frutales, de los cuales podrás tomar los frutos que desees.
Monte Mario es otro de esos lugares imperdibles de Roma. A diferencia de el jardín de los Naranjos, éste lugar no pertenece a las colinas romanas, pero se encuentran, sin embargo, ubicado a más de 200 metros del nivel del mar. Para llegar a Monte Mario deberás tomar un autobús o subir en tu propio automóvil, ya que se hace casi imposible subir a pie por lo elevado que resulta. Una vez que llegues a su cumbre, encontrarás otro excelente mirador desde el cual podrás admirar las Colinas Albanas, inclusive te permite ver con claridad la cúpula de la Basílica de San Pedro.
Giannicolo es una de las 7 colinas de Roma más “nuevas” de los últimos tiempos, ya que si bien nunca perteneció a las famosas 7, fue considerada por las autoridades romanas como un agregado de las mismas. Para llegar a Giannicolo deberás dirigirte a la hermosa zona de Trastevere y subir colina a arriba más de 140 metros. Durante el camino de subida podrás disfrutar del gran monumento en honor a los caídos en la Primera Guerra Mundial. Una vez que llegues a la cima podrás admirar la hermosa estatua ecuestre de Garibaldi, así como también una de las mejores vistas panorámicas de la ciudad.
Te aconsejamos que visites estos imponentes miradores en cuanto visites la ciudad de Roma, ya que ofrecen al turista un espectáculo natural digno de ser vivido.
Imagen: sobreroma
Artículos relacionados




1 Comentario en “Miradores de Roma, imperdibles”